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Andador o rollator: diferencias y cuál elegir

Andador y rollator se usan muchas veces como sinónimos, pero no son lo mismo y no sirven para lo mismo. Elegir mal es bastante común, y tiene consecuencias: un apoyo insuficiente da inseguridad, y uno excesivo puede hacer que se pierda fuerza y equilibrio innecesariamente.

El andador clásico: máxima estabilidad

El andador fijo o con dos ruedas delanteras es el que más apoyo da. Se avanza levantándolo o empujándolo ligeramente, y en cada paso ofrece un punto de sujeción muy firme.

  • A favor: es el más estable, ideal cuando hay poca fuerza en las piernas o falta de equilibrio importante.
  • En contra: obliga a un ritmo lento y a un movimiento más consciente; no lleva asiento y cansa en trayectos largos.

El rollator: pensado para caminar de verdad

El rollator tiene tres o cuatro ruedas, frenos de mano y, casi siempre, un asiento y una cesta o bolsa. No hay que levantarlo: se camina empujándolo, con un ritmo mucho más natural.

  • A favor: permite caminar más rápido y más lejos, y el asiento deja descansar cuando hace falta. El de cuatro ruedas es el más estable; el de tres, más manejable en interiores estrechos.
  • En contra: al rodar solo, requiere algo más de control y de fuerza en las manos para frenar. No es la mejor opción si hay problemas serios de equilibrio.

Cómo elegir entre los dos

Una forma sencilla de orientarse: si la persona necesita apoyarse con fuerza en cada paso, andador. Si lo que necesita es seguridad y un sitio donde descansar mientras camina distancias razonables, rollator.

También importa dónde se va a usar. En una vivienda con pasillos estrechos, un rollator de tres ruedas o un andador estrecho se maneja mejor. Para salir a la calle y hacer la compra, el rollator de cuatro ruedas con cesta gana por goleada.

El detalle que más se pasa por alto: la altura

Un andador o rollator mal ajustado hace más mal que bien. La referencia habitual es que, de pie y con los brazos relajados, las empuñaduras queden aproximadamente a la altura de las muñecas. Si van demasiado bajas, se camina encorvado; demasiado altas, se cargan los hombros.

Antes de comprar, comprueba

  • Que sea plegable si hay que meterlo en el coche o guardarlo.
  • El peso del propio equipo: uno de aluminio ligero se maneja mucho mejor en el día a día.
  • Que los frenos se accionen sin esfuerzo con las manos que lo van a usar.
  • El ancho total, y que pase por la puerta más estrecha de casa, sobre todo la del baño.

Puedes ver los modelos disponibles en andadores y rollators.

Este artículo es orientativo. Ante dudas sobre qué apoyo necesita una persona concreta, lo mejor es consultarlo con su médico o su fisioterapeuta, que conocen su caso.

Si quieres que te ayudemos a decidir, en Senior World (Fuengirola) llevamos desde 2008 en esto. Llámanos al 952 66 31 31 y lo vemos con calma.